El proyecto en Sudán del Sur busca mejorar las condiciones de vida de los retornados y solicitantes de asilo afectados por las crisis actuales y el conflicto sudanés. A pesar de los persistentes desafíos macroeconómicos y la llegada de más de 300.000 refugiados que huyen de la violencia, el proyecto ha distribuido con éxito alimentos y ayuda esencial a quienes la necesitan. Entre sus principales objetivos se encuentra la distribución de alimentos básicos y suministros de socorro, como harina de maíz, frijoles, aceite y mantas, a 200 hogares en Yuba.
La implementación del proyecto implicó reuniones con líderes religiosos y autoridades locales para identificar a los beneficiarios y planificar los mecanismos de distribución. Se movilizaron, registraron y proporcionaron los suministros necesarios a setecientos familiares. La equidad de género, así como la protección de la dignidad y la seguridad de los beneficiarios, fueron fundamentales. Las distribuciones se realizaron en colaboración con las iglesias locales y los líderes comunitarios, garantizando así el acceso equitativo de todos los beneficiarios a la ayuda.

El proyecto ha demostrado que, a pesar de las difíciles circunstancias, es posible distribuir la ayuda de forma organizada. La distribución se completó con éxito y el equipo también realizó un seguimiento para monitorear las necesidades de los beneficiarios. Sin embargo, para fortalecer la resiliencia de la población a largo plazo, la organización solicita recursos adicionales para seguir brindando asistencia de emergencia y asegurar los medios de vida de los retornados.
